El que no quiera balazos, que no vaya a la guerra. Si un perro vagabundea se puede llevar un bastonazo.
Obras son amores y no buenas razones. Mejor pruebas que argumentos.
Primum vivere, deinde filosofare. Más vale pan que flores.
Hierba mala nunca muere. El niño odiado se impone en el mundo.
Predicar en el desierto. Caer en saco roto. Romperse los huesos en vano y no conseguir más que fatiga.
A palabras necias oidos sordos. El largo discurso del orador torpe.
De cuarenta para arriba no te mojes la barriga. Agua fría para un anciano. Ya es muy mayor para eso.
Si se amontona, hasta el polvo puede acabar formando una montaña.
Los hijos vienen con un pan bajo el brazo. La única riqueza de un pobre honesto es tener muchos hijos.
Todo tiene su razón, su motivo. Hasta la siesta del ladrón tiene su motivo (preparar un nuevo golpe)
No es oro todo lo que reluce. Si se los alumbra, el lapislázuli y la aguja también brillan.
De viejo, obedece a tus hijos.
Cada oveja con su pareja. A cacerola rajada, tapa rota.
Al hijo querido hazle viajar.
No haber visto nunca hoja verde. Ser estrecho de miras. Mirar el techo a través de una paja. Cree haberlo visto todo y realmente no conoce casi nada. La rana que vive dentro del pozo cree que el cielo es únicamente lo que ella puede ver desde dentro.
Para el viaje compañía, para la vida cariño.
Lo que pica cura. La buena medicina amarga.
El hijo mayor, el más despistado. La tranquilidad de ser el primogénito (sea tonto o listo heredara él).
Tener cuidado ante lo inesperado. Robarle a uno la olla en noche de luna.
Es mejor revisar las cosas y asegurarse bien. Poner un doble cuidado sobre el cuidado.
A perro flaco todo son pulgas. Encima de cornudo apaleado. Abeja que pica en cara que llora.
Debajo de la miel hay hiel. No hay rosas sin espinas.Si hay placer, hay dolor.
Donde la fuerza se impone, la lógica se retira.
Una mentira se dice tantas veces o a tantas personas que se genera la apariencia de que es una verdad.
No se entera de la copla. No darse cuenta ni de que las patatas están cocidas.
Solo nos acordamos de Santa Barbara cuando truena. Pasada la garganta uno se olvida de cuanto quemaba.
Al poderoso aún se le da más poder. Dar un garrote de hierro a un demonio.
Los trapos sucios se lavan en casa. Tapar lo que apesta.
Comprar barato, tirar el dinero. Lo barato sale caro. Perder dinero comprando barato.
Una retirada a tiempo es una victoria. Perder es ganar.
El que tiene arte, va a cualquier parte. El arte salva el cuerpo (el samurai sin trabajo vivía gracias a las canciones que había aprendido en el pasado).
El poeta nace, pero no se hace. Querer escribir una carta pero no tener habilidad como escritor (frase de quien quiere escapar de algo difícil que le han pedido y se excusa diciendo que no sabe hacerlo).
Los hijos son como un yugo para toda la vida. Los hijos son como una canga (instrumento chino de tortura que aprisiona el cuello y las muñecas del reo) para los tres mundos (pasado, presente y futuro).
Golpear el hierro cuando esta candente. Aprovechar la ocasión propicia. Izar la vela en el momento justo.
El marido es el rey en su casa. Al marido le gusta el "akaeboshi" (sombrero de pico de la Edad Media que simboliza al cabeza de familia).
Vérsele el plumero a alguien. Hacer el avestruz. Esconder la cabeza y no esconder el culo.
Más vale medir y remedir que cortar y arrepentirse. Primero damos tres vueltas y luego fumamos un cigarro.
Del dicho al hecho va un trecho. Paraíso de oídas pero infierno de vista.
Hombre precavido vale por dos. El descuido es un gran enemigo.
Es un autentico castigo. Es un infierno. Es un tumor encima del ojo.
El que mala cama hace, en ella yace. El que con niños se acuesta se levanta mojado. El que siembra vientos recoge tempestades. Herrumbre salida del propio cuerpo.
El burro de San Vicente, lleva la carga y no lo siente. Ser feliz en su santa ignorancia. Ignorando los propios defectos uno es feliz, pero los demás se burlan. Ignorar y ser como Buda.
El amor es ciego. Las relaciones no se pueden racionalizar. Las alianzas son algo curioso.
Los pobres no tienen tiempo libre.
Como un papagayo. Se aplica a alguien que ha aprendido algo mecánicamente o sin intención. El mozo que vive frente al templo recita las oraciones sin haberlas aprendido.
De los males, el menor. Sacrificar lo trivial para salvar lo importante. No se puede cambiar la tripa por la espalda.
La diversión (los placeres) consume(n) al hombre.
Placer y alegría, tan presto ida como venida. Todo es pasajero. Sueno de Kyoto, sueno de Osaka.
Las malas noticias corren como reguero de pólvora. El mal asunto recorre mil millas.
No es tan fiero el león como lo pintan. El parto no es tan duro como la preocupación anterior al mismo.
A buenas horas mangas verdes. Ya se ha acabado la fiesta.
El talón de Aquiles. Hasta los fuertes tienen su punto débil.
El hambre lo tira pero el orgullo lo levanta. El Samurai, aunque no haya comido, usa mondadientes.
Clavo que sobresale martillazo que se lleva. Conviene no destacar o se corre el riesgo de recibir un golpe.
Hay que vivir de realidades, no de apariencias. Las bolas de arroz pintadas no valen para comer.
Donde fueres, haz lo que vieres. Cuando vayas a un pais, haz lo que hacen todos.
Es mejor no menearlo. No despiertes al león dormido. Si rebuscas en el matorral puede salirte la serpiente.
Me entra por un oído y me sale por el otro. Sauce al viento.
No todo el monte es orégano. La buena suerte no siempre se repite. No siempre hay peces debajo del sauce.
El que se ríe de un yen, llorara por el algún día.
Lo barato sale caro. Mira la peseta y tira el duro. A veces, por ahorrar un poco se pierde mucho.
Con paciencia todo llega. Con el tiempo y una cañ pescador seguro. Aguantar tres anos sobre una piedra.
Si tienes prisa da la vuelta. Las prisas son malas.
Hasta el insecto más pequeño tiene su valor.
Quien sabe lo que nos deparara el futuro. Un paso por delante es la oscuridad.
Aprende de los demás. Mira lo que hacen los otros y corrige tu conducta.
La paciencia tiene un limite. Hasta Buda sonrió solo tres veces.
De tal palo tal astilla. El hijo de la rana es un renacuajo.
Todo llega para quien sabe esperar. Hay que esperar durmiendo a que venga la suerte.
El que quiera peces que se moje el culo. El que no se arriesga no pasa la mar. Si no entras en la guarida del tigre, no conseguirás coger un cachorro de tigre.
No esta todo perdido. Tras la derrota uno puede rehacerse. Aunque un país se destruya, sus montañas y sus ríos permanecen.
La capa todo lo tapa. Buen porte y buenos modales abren puertas principales. Hasta el carretero, bien vestido, parece otro.
Con paciencia se gana el cielo. Si uno espera, encuentra el día idóneo para navegar.
Del dicho al hecho va un trecho. Entre oír y ver hay una gran diferencia.
Lo que se aprende en la cuna dura hasta la tumba. El alma de los tres anos dura hasta los cien.
En boca cerrada no entran moscas. Si hablas demasiado se te hielan los labios.
El que la sigue la consigue. Quien porfía, mata venado. Con el tiempo y una cana, pescador seguro. Caer siete veces pero levantarse ocho.
El que da recibirá. Ser compasivo no es por el bien del prójimo, sino por el propio.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre. Uno se sobresalta al caerle agua en el oído mientras duerme.
Los últimos serán los primeros. Los que queden al final, serán afortunados.
Perro ladrador, poco mordedor. El águila lista esconde las unas.
Nunca es tarde para aprender. Aprendiz de caligrafía a los sesenta.
Cualquiera puede confundirse. Solo Dios no se equivoca. Hasta los monos se caen de los árboles.
El vivo al bollo y el muerto al hoyo. Idos y muertos, olvidados presto. La distancia es el olvido. Al que se va, se le va olvidando día a día.
Barco mandado por muchos capitanes acaba subido en una montaña.
Poco a poco hila la vieja el copo. Hasta un trayecto de mil millas comienza por el primer paso.
Donde hay confianza da asco. Hasta con los amigos más íntimos hay que mantener una cierta etiqueta.
Quien mucho abarca poco aprieta. Para todo sirve y para nada aprovecha. Ser como el pato, que vuela, nada y corre, pero todo lo hace mal. Muchas artes, mal arte.
No por mucho madrugar amanece más temprano. La impaciencia (precipitación) es mala cosa.
Cuando te vayas de un lugar, cuida de que todo quede en orden. Pájaro que vuela no enturbia el lugar de partida.
Los árboles impiden ver el bosque. La parte de debajo de la farola esta oscura.
El cuento de la lechera. Vender la piel del oso antes de haberlo cazado. Contar con la piel del tejon sin haberlo cazado.
Predicar en el desierto. Hablarle a una pared. Decir rezos al oído de un caballo.
Hecha la ley, hecha la trampa. También el revés tiene su revés.
Decir una mentira piadosa. A veces la mentira es útil.
Aventuras y empresas son para tiempos mozos. De joven se trabaja aunque sea pagando.
Zapatero a tus zapatos. Cada cual sabe su oficio. La serpiente sabe su camino.
La vida es frágil. La vida es efímera. Nuestra vida es como una llama al viento.
Sobre gustos no hay nada escrito. Diez personas, diez colores.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Lo bueno, cuanto antes mejor.
Hablarle a una pared. Empujar contra una cortina.
No quieras para los demás lo que no quieres para ti. Quiere para los demás lo que quieres para ti.
El cielo ayuda a los que se ayudan a si mismos.
El tiempo es oro.
Quien mucho abarca, poco aprieta. El galgo que va a por dos liebres no cazara a ninguna.
Más vale prevenir que curar. Mejor cuidarse que tomar medicinas.
La honestidad es la mejor política.
El poder es el derecho. El que vence es general.
A buen hambre no hay pan duro. No hay cosas insípidas para el estomago vació.
Sólo los estúpidos viven como pobres para morirse ricos. No aprovechar lo que uno tiene por no saber como.
El que ahorra un duro cuando le sobra, tiene un duro cuando le hace falta.
La necesidad es la madre de la invención.
Hablando del ruin de Roma, por la puerta asoma.
Mucho ruido y pocas nueces.
El amigo de cuando estas en apuros es el verdadero amigo.
Al que madruga Dios le ayuda.
Cuatro ojos ven mejor que dos. Tres piensan mejor que dos. Tres hombres juntos generan sabiduría.
Mas vale pájaro en mano que ciento volando.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Arrimar el ascua a su sardina. Atraerse el agua al campo propio.
Dios los cría y ellos se juntan.
El gotear constante horada las piedras.
El gato escaldado del agua fría huye.
El diamante corta al diamante. Dar con la horma de su zapato.
No mires la paja en el ojo ajeno y mira la viga en el tuyo.
Promete poco y haz mucho.
Sin esfuerzo no hay beneficio.
Si cambia el lugar, cambian las cosas.
Bien está lo que bien acaba.
Cuando el gato no esta, los ratones se divierten.
Mas vale tarde que nunca.
Lo que para unos es veneno, para otros es alimento.
Por el humo se sabe donde esta el fuego.
La práctica hace la perfección.
No tener noticias es buena noticia.
El dinero es la llave que abre todas las puertas. Poderoso caballero es Dón dinero.
Una pequeña grieta puede hundir al barco más grande.
Es difícil servir a dos amos al mismo tiempo.
Agarrarse a un clavo ardiendo.
Nunca es demasiado tarde para rectificar. Rectificar es de sabios.
La necesidad no sabe de leyes.
Aquellos a quienes Dios ama mueren jóvenes. Los buenos siempre se van los primeros.
Las paredes oyen, los tabiques ven.
Tener suficiente es como tener un festín. Coge lo que hay y suspira por lo que quede.
Las desgracias nunca vienen solas.
La cara es el espejo del alma.
Venir al pelo. Como caído del cielo.
Los hijos son un nexo para toda la vida.
Cualquiera puede confundirse. Solo Dios no se equivoca. Hasta los monos se caen de los árboles.
Quien mucho abarca poco aprieta.
No estar hecha la miel para la boca del asno.
En casa del herrero, sartén de palo.
Cuando el rió suena, agua lleva.
Para una cosa se pasa y para otra no llega. No es ni carne ni pescado. No vale para nada. Esta tela es demasiado corta para hacer cinturón y demasiado larga para un tasuki (cinta para recoger las mangas).
Aquellos a quienes Dios ama mueren jóvenes. Los buenos siempre se van los primeros.
Para aprender, lo principal es querer (lo principal es que te guste lo que aprendes).
Déjalo ya: aunque te guste, se te da muy mal.
Eso te pasa por hablar. En boca cerrada no entran moscas. (Si el faisán no canta no le disparan).
No contraríes al poderoso, al que es más fuerte: saldrás perdiendo.
Si empiezas bien, terminaras bien.
Pasarse es tan malo como no llegar. La moderación, la justa medida, es lo ideal.
Muy barato.
Matar dos pájaros de un tiro.
Más vale prevenir que curar. Hombre prevenido vale por dos.
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